El jardín de las palabras

“Un trueno lejano, 
el cielo nublado,
en caso de que llueva,
¿te quedarás a mi lado?”

El jardín de las palabras (2013)
de Makoto Shinkai

Cuando era pequeño, el cielo estaba más cerca. Mucho más cerca. Por eso me gusta la lluvia, porque trae consigo el olor del cielo.

No he podido verla en un momento más indicado. Me he sentido más que identificada con esa metáfora de estoy aprendiendo de nuevo a caminar. Con esas dos personas perdidas, cansadas de su presente y con aspiraciones de un futuro más próspero que no llega. Cómo juntos rompen esa monotonía y los sueños más importantes y profundos salen al exterior. Cómo con solo palabras reconstruyen la vida del otro.

No puedo evitar sentir una gran debilidad por esta película. La historia es preciosa y sensible. La lluvia es el punto de conexión de esta relación. Solo se ven en el jardín cuando llueve. Y es maravillosa, delicada y con una estética hiperrealista tan cuidada. Cada plano es una joya, usan el teleobjetivo con maestría dotando a las imágenes de una atmósfera reflexiva y pausada pero bella, la mayoría de planos son cortos, los generales solo se encuentran a la hora mostrar el jardín o para indicar soledad.
 
 Makoto Shinkai es el mismo director de Cinco Centímetros por Segundo (2007), otra película que adoro por toda la melancolía que es capaz de desprender. En esta película hay parte de ese sentimiento, sobre todo con el final. Tras una escena intensa -en la que yo por lo menos no he podido evitar llorar- viene una calma cargada de un dolor pasivo aliviado por la esperanza. ¡No voy a desvelar más!
Merece mucho la pena, y solo son 40 minutos. ¿A qué esperáis?
Sin duda tiene 9 escobas.
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